martes, 24 de mayo de 2016

MUJERES SIN EDÉN, HOMENAJE A CARMEN CONDE



Canto al hombre  

Cuando eres, como ahora, hermoso y fuerte,
yo te amo.

Carmen Conde

ODA AL HOMBRE

Amo a todas la mujeres del mundo
y, sobre todo, a aquellas que escribieron poesía.

El tiempo, a veces, ha silenciado sus versos,
los ha roído, los ha dañado;
eso me duele.

Amo las sombras que intuyo
en los versos
de Sor Juana Inés de la Cruz,
amo su fantasía,
los recelos que viven
en la retórica de su llanto.


Amo las horas de Rosalía de Castro,
esas que se enganchan
entre las ondas que besan la playa;
amo los rumores, las quejas,
los llantos y las risas
de Gabriela Mistral,
quizá porque yo también
tuve un novio que se suicidó.

Yo que no he sido maestra, ni diplomática,
ni premio Nobel, ni académica,
las amo a todas ellas.

Amo las virginales catalepsias de Carolina Coronado,
las tristezas de Alfonsina,
el Canto al hombre de Carmen Conde,
la salvaje libertad de Lucía Sánchez Saornil,
habitar esta tierra de nadie
junto a Ernestina.
Eso amo.

Porque se puede ser feminista
y amar al hombre,
se debe.




Amo al hombre por osado
y a ti, amor mío, por heroico,
amo la vida.

Amo a Dios
y a los hombres
y a las mujeres,
aunque mi mejor amiga
me abandonó.

Amo esta corriente
que me lleva a escribir,
a reivindicar;
yo te amo y te contemplo,
yo te quiero,
yo te versifico
en este ansia de ser,
de no morir,
de quedarme en tu recuerdo.

Mi único pecado ha sido amar:
al hombre, a la mujer,
amarlo todo.

Seguir viviendo.
Aún.

Descubrir que el Norte está
donde crece
el musgo de los árboles.



1 comentario:

  1. Querida Noe,ni la admiración ni el cariño han de ser necesariamente recíprocos, pero aún así hoy necesito mandarte el mío. Quería regalarte por tu cumpleaños una joyita de Aute que ví la última vez que pude estar más de dos horas fuera de casa, pero esperaré mejores tiempos. Vaya mi felicitación por adelantado antes de que en su día te lleguen por todas partes a incendiar San Juan. Te mando un beso, tal vez no dure tres años, ni es sin trampa, ni borracho de infidelidad, pero un beso al fin, señora. Salud y feliz día.

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