martes, 29 de julio de 2014

                                       Fotografía de David Yeste
                                    
Qué vamos a decirnos.
Nada.
No podemos decirnos nada.

Los dos sabemos que hemos fallado,
los dos tenemos conciencia
de la no sublimidad de nuestro amor.

Qué vamos a decirnos
si las palabras no sirven,
si lo no esperado se impone
y hiere:
así es la vida.

Cada uno de nosotros
entrará en su cuarto de baño
con la heroicidad de los canallas
y el estallido de la tristeza en la boca.

Qué vamos a decirnos
si ninguno de los dos tiene ya fe,
si no hay tiempo en esta noche
para una revolución.

Qué vamos a decirnos.
Nada.
No podemos decirnos nada.
En el cuarto de baño de señoras
siempre hay cola,
siempre hay ruido,
siempre hay secretos tan desvencijados
como una Europa de postguerra.

Qué vamos a decirnos.
Nada.
Nada de nada.

Solo duele la primera puñalada.
Las siguientes
no son peores que nosotros mismos.







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