domingo, 16 de marzo de 2014




Hoy he decidido
pararlo todo
por un momento
para que sea el poema
la morada
de mi cansancio.

Hoy que vivo
en la soledad
de mi cuarto
de alquiler
y veo al diablo
con su cola roja.

Hoy creo en Dios
y en el poema,
y sostengo en mis manos
las vísceras
del último sol.

Hoy recuerdo
a Rafael Cadenas
y sé que el poema
también envejece conmigo
y con mis aflicciones.

Hoy mi Amor
quiere abrazarte
a ti,
que siempre fluyes;
a ti,
que eres agua sin fe
naufragando en la noche.


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