sábado, 19 de octubre de 2013

Fenena


Para José Bretones Salinas



Me dices que medite

y que escriba mis versos;

que las damas con vestido rojo

que ayer eran mi quebranto

se marcharán.
 

Me dices.

Me cantas el Va, pensiero

y me hablas

de libertad.

Y tus palabras

son el único calor

de este corazón de poeta

que apenas puede latir.

Vienes a beber de mí

a estas horas de la noche;

y yo muevo los ojos

y sonrío, en silencio,

mientras leo tus palabras

y sé que sigo viva,

que aún tengo fuerza.

La poesía cuelga de mí

en esta red impía,

como un rehén

en perpetua posesión,

1 comentario:

  1. Sabes que este pájaro con vértigo siempre se posa en tu rama. Te echo de menos, espero que estés bien. Salud

    ResponderEliminar