jueves, 20 de junio de 2013


Dentro de cuatro años
el diablo vendrá a buscar lo que es suyo,
lo que está detrás del cerro,
lo que le vendimos.
Entonces, pasaremos toda la noche debajo de los pájaros;
apagaremos la radio y la televisión,
cansados de los mismos discursos de siempre.
La hija del músico no quiere casarse,
traza un círculo a su alrededor
y escribe un poema.
Nadie la creerá cuando diga
que sufre cuando sueña,
que ha perdido un centro que nunca tuvo.
La economía no es casta,
pronto llegará la corrupción a los árboles.

Del poemario inédito Monte Ávila

1 comentario:

  1. Ojalá los árboles no se corrompan nunca... A veces me pregunto cómo se puede vender lo que no se tiene...

    ResponderEliminar