miércoles, 7 de noviembre de 2012


Tropiezo a las cinco de la mañana
con mi insomnio todas las noches,
no es hoy la primera vez
aunque todas las madrugadas
me parezcan idénticas.
Aprieto la flechita del móvil
para ver el aviso de “conectando”,
y los mensajes pendientes
salen a mi encuentro:
“Descargando 1 de 13”.
Llevan horas dormidos
y sé que no los contestaré
hasta mañana,
pero me siento menos sola
si veo que aún hay gente que me escribe
y me cuenta cosas.
Porque mientras alguien te escriba,
y ponga una palabra junto a otra,
sigues contando algo para el mundo
pese a que haga años
que tú creas que te has muerto.


2 comentarios:

  1. La soledad y las nuevas tecnologías... ¡Qué interesante! Muy bueno.

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  2. La soledad nos rodea muchas veces en nuestras vidas, pero puedes aprender mucho de ella. Un beso.

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