martes, 3 de julio de 2012


He tardado mucho en darme cuenta
de que tu ombligo no es el centro del mundo,
he tardado muchísimo.

Junio ríe, se ríe de mí,
a carcajadas,
en este cumpleaños sin pastel.

Para bien o para mal, estoy cambiando,
no quiero ser solo la espectadora de tu vida;
una madre cansada preparando la cena.

Solo una madre, una esposa,
una vida aparte de mí.

He tardado mucho en dejar espacio
para mis sueños, para mis proyectos,
para mis ángulos y mis aristas,
para mi boca.

Ahora voy leyendo poemas en el metro
y pienso que mañana seré más feliz,
cuando algo salga bien.

Good bye, señora sombra,
Buenos días, soy yo;
he huido de los calcetines
y del frío de los armarios
y me siento bien.

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