martes, 17 de julio de 2012


 No es madre solo la que ha parido

No es madre solo la que ha parido,
ni la que da su apellido y su sangre.
Es madre también la que adopta,
                                                       la que acuna,
la que llama para preguntarte cómo estás.


Madre es quien con tu corazón hace collares,
                                                        prepara la cena
y monta en caballos sin frenos para acostarte.
Todas las mujeres somos madres.

Madre es la suegra que decide serlo,
es la madrastra que quiere a Hipólito,
la luna cuando gira en el cielo,
la abuela que abraza a sus nietos.
                                                       Madre.

No es madre solo la que ha parido,
no.
La vida es mucho más complicada que eso.
Uno puede tener dos madres, tres, cuatro;
pero los hechos te dicen que los vínculos
siempre se tejen hacia el mismo lado.

Eso no tiene remedio.

Madre es quien te da besos en la mejilla
y quiere romper la yedra de tu escalofrío,
quien te mira, te recuerda,
y cura con su salivilla
la herida de tu tristeza.

Madre hay más que una,
ese refrán mentía;
madre es quien te lee poemas,
mira contigo el atardecer sin prisa,
te regala libros,
te descubre cosas,
ésa que te dice con cariño:
¡lo que se cayó, no lo cojas!

Madre son las tías, las tías abuelas,
las madrastras malas, las madrastras buenas,
las novias de papá, la pareja del tío,
las que regalan rosas, las que cantan,
las primas segundas, las madrinas,
las que usan la palabra Málibu.

Madre es quien te sienta en la silla
y te corta las uñas y la melena cuando eres niña,
quien depila tus piernas de adolescente
y trae ruiseñores
a tu noche adormecida.

Madre es quien te invita a comer
y prepara algo que te gusta.

No es madre solo la que ha parido,
no.
Señora Cigüeña, recuerde:
                                               A la sombra del ciprés hay muchas madres.

3 comentarios:

  1. Qué bonito, Noe. Muchas gracias.

    Besitos

    Bego

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  2. Es una maravilla, Noemí. Me ha traído a mi memoria a una de mis madres más queridas que tampoco fue la que me parió.

    Un abrazo.

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  3. Sensacional. Me ha tocado el corazón Noe. Yo tuve dos madres, con sus méritos y sus defectos. A una ya le escribí un poema en mi primer libro. A la segunda tengo pendiente escribirle algo tan maravilloso como tu poema.
    Un abrazo.

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