martes, 12 de junio de 2012


Madurez poética,
has llegado,
junto a la otra madurez.

Y dicen que algo crece en mi vientre
y es verdad,
aunque no se vea.

Madurez poética,
llegaste,
callada,
transgrediendo,
con tu alfombra dulce
de arrugas en los ojos.

Ahora ya no hay prisa por publicar
ni me creo capaz de escribir
el mejor verso del mundo;
mis hijos crecen,
mis poemas no se emancipan
y he dejado de buscar
una fórmula mágica
para escribir una novela.

Y dicen que la poesía vende más,
que interesa más,
aunque no la mía.

Madurez poética,
voy contigo a la guerra
a buscar nuestro espacio;
ya me cansé de vivir
en habitaciones extrañas.

Y dicen que escribo en un país al borde del rescate,
pero yo no conozco las leyes de la selva.

Madurez poética,
te pediría piedad para mis monstruos
y mis serpientes,
gira despacio sobre nuestras cabezas.


4 comentarios:

  1. Humildemente creo que desarmar nuestras pretensiones egocéntricas, es un principio de toda poética. Adelante con tu claridad y tu plenitud en estos momentos.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por estar ahí, Manuel. Un abrazo también para ti. Noemí

      Eliminar
  2. La poesía siempre es una buena compañera para encontrar el sitio propio...

    Muchos besos

    Bego

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por estar siempre ahí, Begoña. Un abrazo.

      Eliminar