martes, 22 de mayo de 2012


No sé si mañana seré una persona distinta,
mujer dormida mojada de rocío.
Estaré allí a las siete,
en ayunas,
en la ventanilla de admisiones.

Entraré al frío sabiendo
que, al salir,
me esperarán tus ojos.

No sé si mañana seré una esposa distinta;
probablemente no,
solo me habrán vaciado un poco más.

Pólipos,
trompas,
flores de ciruelo.

Esta noche
la luna ilumina el vacío de mi cama
y se columpia,
perezosa,
en mis sábanas
mientras huele el perfume de mi miedo.

No sé si mañana…


4 comentarios:

  1. Es preciosa está flor cultivada por sentimientos auténticos.

    Un abrazo, Noemí.

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  2. serás lo que tú quieras Noe, ahora, ten cuidado con lo que deseas. Tus versos cortan. Sabes que mi farmacia abre para tí 24 horas

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  3. Precioso poema.
    ¿Sabes? Puede que no sea malo ser una persona distinta, aunque la metamorfosis duela. Creo que a mí me gustaría ser mañana una persona distinta.

    Más besos

    Bego

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  4. Una maravilla poder expresar así de hermoso algo que es un duro proceso interno...eres muy fuerte Noe...te mando muchos ánimos. Me encanta este poema y no sólo, porque te estoy leyendo y me siento muy acogida en tu forma de escribir. Me parece hermosa tu forma de describir tus vivencias, tan clara y sentida. Me llega.

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