miércoles, 21 de marzo de 2012


Supo que la conocía desde siempre porque era desde siempre la mujer de sus sueños o, mejor dicho, era las mujeres de sus sueños porque estaban todas allí en una, en ella.

Carlos Castán, El andén de nieve
Frío de vivir


Imagínate la soledad de un muñeco en un andén de nieve,
la tristeza de un soldado alemán obsesionado con una estufa de nácar,
el aislamiento de un chico y una chica que pasean por la vía cogidos de la mano,
la nostalgia de una sinfonía de Schumann perdida en un viaje.

Imagínate a chicas bonitas que bailan al aire libre,
                                                                                                bailan y bailan por todas partes.

Imagínate que las cosas suceden sin mayor motivo,
que las ovejas no se pierden en la boca del lobo,
que todos los hombres de tus sueños vienen a salvarte de ti misma,
que lo que nunca esperabas que pasara acaba sucediendo.

Imagínate que la vida es otra cosa más parecida a lo que te gustaría,
que la desgracia y la frustración no ganan la partida siempre.

Imagina un viaje de ida hacia alguna parte,
que nunca estarás solo demasiado tiempo,
que alguien recuerda el beso que le diste
y que escribes solo para ahuyentar el frío.

1 comentario:

  1. Qué buen poema.
    Enhorabuena, guapa.
    Ojalá salgún día, sólo escribamos por eso.

    Besos

    Bego

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