martes, 22 de noviembre de 2011

Me enamoré de un hombre que por corazón tenía un teléfono,
vivía siempre conectado,
y copulaba violentamente solo con sus palabras.
Yo me he pasado la vida huyendo, escapando.
Ahora no sé cómo salir de este pétalo azul
y regreso a mí desde mí misma,
vivo como antes se vivía:
sin móvil, sin ordenador, sin espejos, sin vigías.
Encuentro una extraña belleza en esta desconexión
que a los ojos del mundo me ha vuelto huraña;
mientras el hombre de los mil teléfonos baila
y halaga a sus muchas seguidoras
sin saber que todas, todas,
llevan máscara.

3 comentarios:

  1. Quizá al hombre de los mil teléfonos no le importe. Quizá incluso lo prefiera. Abrazos.

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  2. Hola, Salomé. Este poema está inspirado en un poema de Anne Sexton, The interrogation of the man of many hearts; el interrogatorio del hombre de muchos corazones. Soy una gran amante de la poesía confesional americana y leo a Sexton, Plath y Kumin. Sexton me parece la más brillante. Me puse a pensar cómo sería hoy ese "hombre de muchos corazones" y creí que sería un hombre que por corazón tenía un teléfono. Hay tres versos de Sexton que me gustan especialmente de su poema:

    Si ella fuera un cuartucho en alquiler, yo pagaría.
    Si ella fuera una vida por salvar, la salvaría.
    Quizá es que soy un hombre de muchos corazones.

    Están dentro de sus Poemas de Amor, te los recomiendo.

    Un abrazo

    Noemí

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  3. si dependiera de mí, venderías milones, eres una gran poeta y una gran persona,y no está lejano el día en que reconocerá el gran público todo lo que das, y todo lo que regalas. Feliz día

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