lunes, 20 de junio de 2011

                    ©Lorenzo Rodríguez Garrido
Sueña el vacío
que cae.

Funámbulo,
Gira
Álvaro Tato

En mi casa hay un naranjo
que nadie mira.
Sobrevive sin agua, sin palabras,
sin demostraciones de ternura.

Parece de plástico
pero no lo es,
a los pies del naranjo
crecen margaritas.

Resiste porque es
un naranjo alquilado.

Estaba enfermo
y se ha curado.
A veces,
ocurren milagros.

Yo voy cambiando
pero mi naranjo sigue ahí,
quieto en el patio.

Siempre que viajo
echo muchísimo de menos
mi naranjo.

Algún día
debería ponerle nombre.


http://en.blaving.com/noemitgiacomelli/p/276073/EN-MI-CASA-HAY-UN-NARANJO



4 comentarios:

  1. Hola Noe,
    ignoraba que tuvieras un blog.
    Me he enterado por el enlace que me ha enviado Ramón sobre del artículo en la Vanguardía.

    Te seguiré y pasaré a leerte.

    Creo que tu naranjo ya tiene nombre: "mi naranjo" suena muy bien.

    Un beso
    Mercedes

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  2. inteligencia, dame el nombre exacto de las cosas!

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  3. ¡Me encanta! Muchas gracias por acompañarlo de la foto de mi naranjo ;-)

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  4. A mí me encantan que estén tu naranjo ( foto) y mi naranjo (poema) juntos ahí. Gracias por tu generosidad, Loren.

    Noe

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